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Inauguración; la rabia y el silencio Domingo 09 de Febrero, 2014

Grafitos, pastel sobre fabriano.

Rogelio Luna Becerra.

La exposición consta dibujos en grafito, lápiz de color y pastel sobre papel Fabriano.

De la serie: la rabia y el silencio
“Deberíamos tirarnos al suelo y llorar cada vez
Que tenemos ganas;
pero hemos desaprendido a llorar…
deberíamos poseer la facultad de gritar
un cuarto de hora al día por lo menos.
Si queremos preservar un mínimo equilibrio,
Volvamos al grito…la rabia, que procede del fondo
Mismo de la vida, nos ayudará a ello…”
E.M. Cioran. (De lágrimas y de santos)

“Dibujar es, ante todo, la meditación de una existencia
que no puede serlo sin misterios…” Joseph Beuys.

Esta serie me ha exigido una postura distinta, al parecer es como una confesión de lo que viene representando esta serie de dibujos, por ello es esta descripción en primera persona de lo que me dejan estos dibujos. Ni siquiera pude dar una descripción racional como acostumbro en otras series. Pues estoy acostumbrado a trabajar siempre desde la razón, y lo busqué creo, pero me encontré con esa parte caótica que llevamos todos.

En el camino de mi producción, me voy encontrando con cosas que después de una reflexión, veo que se repiten en todo lo que hago.

La presente serie, como una desviación de la serie “descomposición espectral”, de la cual rescato, o evoco, esos cuadros de colores sólidos, que semejaban pixeles sobre la imagen en turno, aparecen de nuevo. Es verdad que he buscado una derivación de esa misma serie, pero he llegado a la conclusión que el dibujo tiene su propio lenguaje, su propia manera de disponerse sobre un plano. Si en la serie “descomposición espectral” la idea era abordar un tema desde la trinchera de la pintura, en esta serie, lo hago desde la rebeldía misma del trazo, no lo puedo sentir de otra forma, no lo siento honesto. Y es verdad intente “producir” los hijos, el resultado, la herencia, el paso siguiente de la serie pasada, (bueno aún trabajo en ella) Pero me he encontrado que siento en dibujo de una manera distinta a otras técnicas.

Existen en estos dibujos, conceptos elementales, abordados metafóricamente (y creo, no existe otra manera) como el orden y el caos, el ruido y el silencio, la estructura y desorden, el misterio y lo conocido, la rabia y la calma. Esa rabia que como se le cita a Cioran, procede del fondo mismo de la vida, yo he sido afortunado, por instantes, pues encontraba una evocación de ese equilibrio, pues sacaba la rabia, gritaba, y en un acto de rebeldía intervenía, o si se le puede decir, atacaba a esa estructura dibujada en primera instancia, de esos ecos de trabajos anteriores, pixeles cuadrados, márgenes establecidos, líneas rectas, arquitectura racionalista… Terminaba destruyendo todo, tachando por sobre todo aquello, era una catarsis. Todo esto reducido a instantes, envuelto en un silencio visual.

He tratado también de narrar algo, como si fuese una lectura, dispuesta de manera horizontal, como la acción misma de leer, de derecha a izquierda, dejando silencios, haciendo ruido, para volver al silencio, algo sin resolver, dejando misterios.
Dibujar es meditar, es también una confrontación misma con el papel, es la eternidad encerrada en un instante que se encuentra entre la distancia del lápiz y el papel, entre la rabia y el misterio.

Rogelio Luna