Main Menu
Print E-mail

 

 "Estampas Cotidianas" Exposición.

Exposición Gráfica de Fabiola Ospina Huipe.

Exposición del 8 de Julio al 10 de Agosto, 2012.

“Estampas Cotidianas”

Fabiola Ospina nos invita a ver sus “Estampas Cotidianas”, la seducción es instantánea de una especie particular que no puedo llamar sino abismal, caemos de inmediato a las imágenes que van formando cada línea que la artista va trazando, movimientos que se mecen entre la experiencia que se vive previa a la creación y el ser testigos de una guerra absurda, ese momento que va a tejer el vértigo existencial al preguntar ¿Por el quienes somos? ¿Qué estamos haciendo en este mundo que se nos desmorona a pedazos? ¿Cómo asomarse a un precipicio y sobrevivir a la caída? No se sobrevive ya que sólo así se vive en la revelación del arte, en esa realidad que nace a partir de la experiencia de ver y sucumbir a la caída: ser otros, tras la revelación de las estampas cotidianas.

Hace ya algunos años, en una exposición celebrada en Morelia, en una galería que el Instituto de la Juventud había improvisado en una conocida casa del centro, casi frente a la glorieta de unas guares desnudas –Las Tarascas les llamamos-, pude ver algunas obras de Fabiola, una muestra fotográfica llamada: “Città”, voz italiana que evoca a la “ciudad”, en aquel entonces, era compartir su mirada de ciudades que ya se caían en ruinas, que ya desaparecían en la vorágine de la globalización, y era también, adentrarse en la mirada de una mujer y sus preocupaciones por la vertiginosidad convulsa de la vida. Los trabajos de Ospina siempre son reveladores de la cotidianidad, consagran a la artista y su obra con lo urbano; pero no sólo nos dan parte de nuestra realidad sino que pueden verse como una sorprendente asamblea de retratos simbólicos. Aclaro: esos cuadros no cuentan una vida sino que nos revelan el alma de una mujer que se cuestiona por la vida.

Nuestra impresión sobre las imágenes grabadas se vuelven más honda porque recorremos los días de la grabadora, de la artista. La pasión atraviesa el trabajo de Ospina, nos da una respuesta a la intensidad de la luz en los días que nos toca sobrevivir y la vehemencia de los matices del grabado. Erupción de vida: las imágenes de guerra, los autorretratos, el mendigo, los zapatos –que nos hacen recordar el dibujo de Van Gogh-, hasta que de pronto sentimos la transferencia del color en una imagen de la ciudad que vamos perdiendo cada día; las imágenes de la artista, todo va animado por una vitalidad a un tiempo inocente y terrible. Las ventanas de nuestra imaginación dan a un parque y cada día y noche –será imposible dormir- ya que veremos deslizarse entre los arboles las sombras de Fabiola, sus rasgos de luz.

Pensé: el solsticio de verano y su vegetación de sangre es un acorde de ritmo cósmico; el otro son los desiertos blancos, grises y negros del otoño y el invierno, la primavera no existe en estas imágenes. Estas tres estaciones combaten y se funden en la obra de Ospina.

Hay artistas que se desarrollan en múltiples direcciones, como arboles de muchas ramas; como arboles de muchas ramas; otros siguen siempre la misma ruta, guiados por una fatalidad interior. Fabiola Ospina parece  ser de una nueva generación, una generación preocupada con su entorno, con su devenir absurdo, con nuestra realidad hoy inmensa entre el absurdo y el horror, pero también con una ansia por reinventar el mundo. Su obra no es extensa, es variada, va de la fotografía al oleo o al grabado; su temática es similar, tanto como su mirada, vemos partes de guerra de una corresponsal artista, vemos retratos de una artista plástica joven; o bien, un vagabundo olvidado por la sociedad en alguna banca de alguna ciudad perdida. En su evolución se advierten titubeos, periodos de búsqueda y otros de plenitud creadora, esos cambios buenos y esas rupturas que nos sorprenden en tantos otros artistas contemporáneos a su generación. Su relativa simplicidad estilística contrasta con su complejidad psicológica y espiritual. Pero al hablar de “simplicidad estilística” temo haber cometido una inexactitud, debería haber escrito existe unidad en las obras grabadas de esta noche.

Una “simplicidad estilística” que, no habrá quien traduzca de compleja, Fabiola Ospina es una artista joven que se busca y que continuamente encontraremos en su obra que apenas comienza a crecer. "Ciudad perdida"

Titulo: "De la guerra II"

Titulo: "Ciudad perdida"

Titulo: "Vagabundo dormido"